El pasado 6 de mayo, el Club de Golf Vallescondido se convirtió en el escenario de una emotiva celebración por el Día de las Madres, organizada con el propósito de reconocer y consentir a las mujeres de la comunidad de colonos.
Desde las 9:30 de la mañana, las asistentes comenzaron a arribar al lugar, donde fueron recibidas con un detalle especial: un body mist, una fragancia fresca y ligera pensada para acompañarlas durante toda la jornada, acompañado de una divertida pregunta que marcó el ambiente del evento: “¿con brillos o sin brillos?”
Entre las invitadas destacó la presencia de la nueva mesa directiva de Colonos de Vallescondido, liderada por la presidenta Rocío Herrera, quien acudió acompañada de su madre, dando así inicio a su gestión en una fecha tan representativa. Asimismo, sobresalió la asistencia de Paty Arévalo, presidenta del DIF Atizapán de Zaragoza, quien también compartió este momento junto a su mamá.
La mañana inició con un desayuno compuesto por fruta, jugos, café y pan, generando un espacio ideal para convivir y compartir. Durante este momento se realizó una rifa coordinada por Giovanna Hernández, en la que se entregaron distintos obsequios, entre ellos bolsas, pulseras y aretes.
Más adelante, la celebración continuó con dinámicas recreativas que provocaron risas y momentos memorables. Una de las actividades consistía en encontrar una nota para ganar centros de mesa, situación que dio pie a la conocida frase que muchas madres suelen decir: “¿Y si lo encuentro yo, qué te hago?”, despertando aún más carcajadas y complicidad entre las presentes.
Posteriormente, el festejo dio paso a la comida, precedida por un espectáculo musical que llenó de energía el ambiente. Imitadores de Manuel Mijares y Emmanuel Acha interpretaron distintos éxitos que hicieron cantar y bailar a las asistentes, quienes también aprovecharon para tomarse fotografías y conservar recuerdos de la ocasión.
La jornada concluyó con la entrega de más regalos y un mensaje de cierre por parte de la presidenta, poniendo fin a un día lleno de alegría, reconocimiento y convivencia.
Más allá de la celebración, este encuentro representó una oportunidad para fortalecer vínculos, reencontrarse y reconocer la importancia que tienen las madres dentro de la vida cotidiana. Los detalles, las actividades, la música y el ambiente lograron crear una experiencia cercana y especial, en la que cada asistente pudo sentirse apreciada.